domingo, 17 de septiembre de 2006

El blog "La Brújula"

Haber puesto la dirección de este blog en el de mi amiga Olga Diez "La Brújula", casi que me obliga a actualizar éste, que creé allá por la primavera pasada.

Por otro lado, el comienzo de este nuevo curso, que tantos cambios parece traer, es buen momento para reflexionar aquí, desde la perspectiva del discente, más o menos aplicado, sobre nuevas tecnologías y la educación.

Y aquí me quedo, de momento, reflexionando.

sábado, 29 de abril de 2006

Telecentros, superando la brecha digital

El artículo del diario El País de hoy, Telecentros, historia de un instrumento clave contra la brecha digital, nos informa de una realidad, la de los telecentros, lugares que, como dicen en una de sus redes más activas, la Red de Telecentros de Asturias, permiten el acceso a la Sociedad de la Información.

Información sobre los Telecentros puede encontrarse en el libro que sirve de origen al artículo del País, y que se puede descargar en formato pdf en el enlace al que llegamos pulsando en su nombre, "Las redes de telecentros en España, una historia por contar".

Y yo me pregunto ¿vuelven los teleclubs?

Bibliotecas online

Como un recurso más de Internet se pueden encontrar, basta con usar un buscador, diversas Bibliotecas online, con variadas temáticas y desigual calidad. Cualquier persona, centro o empresa puede poner a disposición de los internautas, libre o previo pago o suscripción, una serie de títulos muy diversos.

Sin juzgar o analizar, pongo aquí algunos enlaces:

Bibliotecaonline
Bibliotecas virtuales en español
BIBLIOTECA DOMINICO-VIRTUAL
Biblioteca online

No, no usé un diccionario de latín

O al menos un diccionario en papel. Y es que no, mi antiguo diccionario de latín ya no está por aquí. Para buscar el latinado nombre de este blog y comprobar su significado, utilicé el Dictionnaire Latin-Français , que bueno, ya verán que es un diccionario en latín y francés, y en Internet, por lo que hube de refrescar dos lenguas que estudié en el Bachillerato.

Actividad discente: la cara oculta de la Universidad

Lo pongo entre los enlaces, un artículo del diario El País, Actividad discente: la cara oculta de la Universidad, publicado el pasado año. (Ojo, por la propia dinámica del periódico, este anuncio puede no estar disponible).

Imágenes clásicas del aprendizaje








Cuaderno de clase

En este modesto inicio de blog no está de más fijarse en alguno de los miles que pueblan el blog-mundo.

Buscando, he ido a dar con éste, Cuaderno de clase, de Glez-Serna. No dejen de consultar los enlaces que indica. Me tomo el atrevimiento de copiar aquí algunos:

Aulablog
A pie de aula
Aula de Letras
Planeta Educativo
Integración Curricular de las T.I.C.

Así pues, el problema no parece ser encontrar información, aprehender esa información no parece difícil, lo complicado será discernir, seleccionar y asimilar lo más adecuado a nuestras necesidades del aprendizaje.

Discentia, discentiae


Discentia: del latín, femenino, el acto de aprender.
Así que ya saben de que va este blog: aprender, aprendices, aprendizajes.

Curioso que el verbo aprender se escriba en latín disco. Hoy me suena redondo, musical, interminable. Una sola letra, la s, lo distingue de dico, decir, y algo debía tener que ver. Y está muy cercano a otros verbos latinos como discepto, juzgar, discutir, y a discerno, discernir, distinguir.

Por desgracia, de este bonito sonido dis no nos ha quedado mucho, hemos preferido el largo, práctico y algo codicioso aprender (de apprehendo, agarro, sujeto el conocimiento) al corto, teórico y compartido discer, que desapareció como verbo y solo se mantuvo como discente, estudiante, poco usado, y disciplina, muy usado, sí, pero por desgracia no sólo en contextos educativos, y que así añadió otros significados religiosos, políticos y de comportamiento que lo alejaron de los iniciales: acción de instruirse, enseñanza, educación, ciencia, conocimiento, saber.

Así que en este blog también hablaremos de esa disciplina, la que nos permite aprender, la que requiere tiempo y dedicación, la que nos permite progresar, discernir, discutir y girar sin fin en el disco del aprendizaje.

Termino añadiendo que no soy en absoluto un experto en latín, apenas recuerdo mis torpes tanteos en bachillerato, pero me gusta buscar en esta antigua lengua palabras que me sean sugerentes. Para mí tiene eso algo de búsqueda de tesoros, de arqueología sonora. Y ya ven, basta con un diccionario de latín.